Sonoma "rompe la lógica del cuerpo" con un lenguaje coreográfico sin referentes
- 9 dic 2025
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Nueve mujeres avanzan como si custodiaran un secreto antiguo. Son las intérpretes de Sonoma, pieza con la que la compañía española La Veronal llegará hoy por primera vez a la Ciudad de México, al teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque (CCB). En escena mostrarán un lenguaje físico ajeno a cualquier referencia: fragmentado, incisivo y ritual.
En entrevista con La Jornada, Alonso Alarcón Múgica, coordinador nacional de Danza del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), describió este vocabulario: “rompe la lógica orgánica del cuerpo y abre un territorio nuevo para nuestras comunidades artísticas.
“La visita no es una escala más en la agenda internacional de la compañía. Para el Inbal significa más que un estreno: es el cierre de una temporada que no habíamos visto en muchos años en la Ciudad de México.
“Tras recibir en nuestro país agrupaciones de Bélgica, Corea, Brasil y Reino Unido, La Veronal ocupa un lugar destacado. Es nuestro broche de oro: una producción de gran formato con trayectoria mundial.”
Encabezada por Marcos Morau, Premio Nacional de Danza en España y creador del lenguaje Kova, la obra refleja su sello en las rupturas de línea y las disociaciones del cuerpo; crea un universo en tensión: ancestral, contemporáneo, disciplinado, volcánico.
Surgió como extensión de un trabajo desarrollado para el Ballet de Lorraine, inspirado en el surrealismo de Luis Buñuel. En ella conviven la localidad de Calanda y París, lo telúrico y lo onírico, el tambor que marca un ritmo antiguo y la precisión de la danza contemporánea.
Alarcón Múgica señaló que “se establece un diálogo con rituales de pueblos originarios, prácticas circulares y lo que define como ‘la reactivación de lo ancestral en un territorio plenamente contemporáneo’.
“La programación del Inbal refuerza una línea conceptual: la relación entre lo ancestral y la danza contemporánea. Este proyecto refleja esa mirada: la música funciona como detonante corporal, el tambor atraviesa el movimiento y la puesta en escena otorga al cuerpo una dimensión ritual sin reproducir lo folclórico.
“Ver de cerca esta técnica amplía referencias, favorece cruces e inspira a los creadores. Puede dar pie a talleres y futuros intercambios que fortalezcan la pedagogía y los procesos creativos.”
El paso del montaje coreográfico por Guadalajara, los días 5 y 6 de diciembre, dentro de la presencia de Barcelona como ciudad invitada de honor en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, y el apoyo del Instituto Ramon Llull, contextualizan la visita y anticipan la recepción que tendrá en la capital mexicana.






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